
Domingo 1 De Noviembre De 2026
Hermanos y hermanas, hoy la Iglesia nos envuelve en una luz serena: la luz de Todos los Santos, esa multitud silenciosa y radiante que ha dejado que Dios transforme su vida hasta convertirla en un canto de amor.
Este día no es solo memoria, es una invitación. Los santos no son figuras lejanas, sino hermanos que caminaron con fragilidad, con dudas, con heridas, pero que dejaron que la gracia hiciera en ellos lo que ellos no podían hacer por sí mismos.

Hoy contemplamos la belleza de una humanidad que ha dicho “sí” a Dios y que ahora nos anima a caminar con esperanza. Que esta Eucaristía abra nuestro corazón para desear la santidad no como perfección, sino como transparencia, como humildad, como amor que se entrega.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que nos has otorgado celebrar en una misma fiesta los méritos de todos los Santos, concédenos, por esta multitud de intercesores, la deseada abundancia de tu misericordia y tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA: Ap 7,2-4.9-14
La primera lectura nos abre una ventana al cielo. Juan contempla una multitud inmensa, de toda lengua, pueblo y nación, vestida de blanco y llena de alegría. Son los que han confiado en Dios en medio de pruebas y lágrimas. Su victoria no es propia: es fruto del amor del Cordero. Escuchemos esta visión que nos recuerda que la santidad es posible, y que el cielo está más cerca de lo que pensamos.
SALMO RESPONSORIAL: Sal 24,1-2.3-4.5-6
R/ ESTE ES EL GRUPO QUE VIENE A TU PRESENCIA, SEÑOR.
1. Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes;
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.
R/
2. ¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos.
R/
3. Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
R/
SEGUNDA LECTURA: 1 Jn 3,1-3
La santidad comienza aquí, en esta identidad profunda: somos amados, somos deseados, somos llamados a parecernos a Cristo. Esta lectura nos invita a vivir con esperanza, mirando hacia adelante, confiando en que Dios completará en nosotros la obra que ha comenzado.
ALELUYA: Mt 11,28
Aleluya, aleluya.
Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré”,
dice el Señor. Aleluya.
EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO: Mt 5,1-12
El Evangelio de hoy es el corazón de la santidad. Jesús sube a la montaña y nos entrega las Bienaventuranzas, ese mapa del alma que muestra cómo vive el que pertenece al Reino. Los pobres de espíritu, los mansos, los misericordiosos, los limpios de corazón, los que trabajan por la paz… Ellos son los Santos: los que dejan que Dios sea su fuerza y que el amor sea su camino.