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Ascension Del Señor

 

21 De Mayo De 2023

 

La Ascensión forma parte del misterio pascual de Cristo. Cristo se elevó al cielo y volvió al Padre para sentarse a su derecha. El misterio da lugar a un nuevo tipo de presencia, vinculado al misterio de la Iglesia y a la acción del creyente.

 

ORACION COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, exultar de gozo y darte gracias en esta liturgia de alabanza, porque la Ascensión de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria, y donde nos ha precedido él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros como miembros de su cuerpo. Por nuetsro Señor Jesucristo.


PRIMERA LECTURA: Hch 1:1-11

Jesús resucitado asciende a los cielos en presencia de los apóstoles. A nosotros como a los apóstoles, se nos recuerda que debemos continuar la obra que Cristo comenzó. Esa es nuestra tarea hasta que él vuelva.


SALMO RESPONSORIAL
R/ DIOS ASCIENDE ENTRE ACLAMACIONES, EL SEÑOR, AL SON DE TROMPETAS.


¡Todos los pueblos, aplaudan,
¡Aclamen a Dios con gritos de alegría!
Porque el Señor es grande y temible,
Es el rey de toda la tierra.

Dios asciende entre aclamaciones,
El Señor, al sonido de las trompetas.
¡Toquen para Dios, toquen;
Toquen para nuestro Rey, toquen!

Porque Dios es el rey de toda la tierra;
¡toquen con destreza!
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su santo trono.


SEGUNDA LECTURA: Ef 1:17-23

Todo cristiano necesita la ayuda de Dios para trabajar por el reino de Cristo en la tierra sin olvidarse de la gloria que le aguarda en el cielo. Eso es lo que el apóstol pide para la comunidad de Éfeso y para todos los cristianos del mundo.

 

ALELUYA

Aleluya, aleluya.
Id y haced discípulos de todos los pueblos, dice el Señor. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.
Aleluya, aleluya.

 

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO: Mt 28:16-20

Meditemos nuevamente el relato de la ascensión del Señor, y pidámosle fuerza para continuar su obra salvadora allí donde nos encontramos.


La Peluquería Y Un Minuto De Filosofía

 

Mi amigo Juan fue a cortarse el cabello y a afeitarse. Como es costumbre en esos casos, en amena conversación se habla de todo: del tiempo, de deportes, de economía…de todo lo habido y por haber. Y salió, cómo no, el tema de Dios: “Pues sí, yo no creo en Dios” le dijo el peluquero a mi amigo. “¿Por qué dices eso?”, fue su respuesta. “Muy sencillo. Basta con salir a la calle, con leer los periódicos… dime, si Dios existiera ¿habría tantos enfermos y sufrimientos, tantos pobres y niños abandonados? No puedo pensar que haya un Dios que permita todas estas cosas.” Mi amigo se quedó pensando, buscando palabras, pero sin encontrarlas. Pasó el tiempo, y, terminada la faena y pagando el precio, Juan se despidió.

Ya en la calle, concurrida como siempre, se encontró de repente con un hombre de larga cabellera, descuidad toda ella, y con barba de muchos días. Y ni corto ni perezoso volvió a la peluquería. “¿Sabes una cosa?” ¡Ya no existen los barberos!” “¡Cómo que no existen!” ¡Aquí tienes uno!” “No, no imposible. No existen porque si existieran no habría tanta gente como ese hombre que va por la calle.” “No me hagas reír Juan. Claro que existimos; lo que pasa es que esa gente no viene a nosotros” “Exacto, ahí está el punto---comentó un tanto irónico su amigo--- ¿No pasará algo parecido con Dios?” filosofía pueril, que hace reír, pero que da pie para pensar un minuto de filosofía.


 

(Tomado de la hoja dominical)

 

 

 
 
 
 
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