Intenciones De Oración Del Papa Agosto 2026:
POR LA EVANGELIZACIÓN EN LA CIUDAD

Oremos para que, en las grandes ciudades, a menudo marcadas por el anonimato y la soledad, encontremos nuevas formas de anunciar el Evangelio, descubriendo caminos creativos para construir comunidad.

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Iglesia San Ignacio

Lo oí, sonreí, lo pensé... y decidí contártelo ahora, mientras me tomo eso: una copa de café.

 

Todos tenemos dificultades en la vida, y ¡muchas! ¿verdad que sí? Pero ante ellas podemos reaccionar "como la zanahoria, o como el blanquillo, o como un grano de café."

La zanahoria parece fuerte, dura, pero cuando se la sumerge en agua hirviendo, se vuelve débil y fácil de deshacer. ¿Cuántos no se ablandan al enfrentarse a la vida dura? Parecemos fuertes, duros, pero ante la enfermedad, los problemas, lo que no nos va bien...

El blanquillo posee un interior maleable, pero tras su cocción se vuelve duro y rígido. Hay muchos que se crecen ante la dificultad. Gente débil que se hace dura en sus reacciones, no se dejan vencer ante lo que les ataca… Esa actitud es buena, excelente, pero las dificultades tampoco disminuyen ni cambian.

Sin embargo, el café cambia al agua hirviente, ese elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café le hace cambiar su color, y así alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor, tú reaccionas mejor y haces que todo a tu alrededor mejore. Si no se pueden evitar las cosas, tratar de convivir con ellas, cambiarlas de enemigas a compañeras. Todos conocemos gente de esas que conviven con sus enfermedades, con sus trabajos.

Tenemos la palabra para hacer nosotros lo mismo.